Reforma a la Ley de la
Industria Eléctrica
“Mientras que la reforma
energética de Peña Nieto establecía un principio por el cual las energías
renovables (a través de la iniciativa privada), serían las primeras en subir la
electricidad a la red, esta nueva reforma del presidente López Obrador, dará
prioridad a la CFE, sin importar si se trata de energías limpias o no.”
El pasado 1 de febrero de 2021,
el presidente Andrés Manuel López Obrador, presentó un proyecto de decreto que
reforma diversas disposiciones de la Ley de la Industria Eléctrica (LIE).
Este miércoles 3 de marzo de
2021, el Senado de la República aprobó en lo general y en lo particular el
proyecto enviado por el Ejecutivo Federal.
Con dicha reforma el Ejecutivo
Federal busca rescatar y fortalecer a la Comisión Federal de Electricidad (CFE),
incluyendo la “promesa” de tarifas de consumo más bajas.
Es de llamar la atención el
tiempo récord con el que se trabajó en ambas Cámaras para discutir y aprobar
dicho proyecto, pues en la Cámara de Diputados se organizó un parlamento
abierto con miembros de la sociedad civil y se discutió y votó en la semana previa
a la aprobación del Senado con fecha 3 de marzo, es decir, todo el trabajo y
análisis legislativo se llevó a cabo en menos de un mes.
Golpe a la Reforma Energética del
sexenio anterior
Sin duda alguna, la presente
reforma es un golpe letal a la reforma energética que, quizás fue el estandarte
del sexenio de Enrique Peña Nieto, pero ¿por qué?
Mientras que la reforma
energética de Peña Nieto establecía un principio por el cual las energías
renovables (a través de la iniciativa privada), serían las primeras en subir la
electricidad a la red, esta nueva reforma del presidente López Obrador, dará
prioridad a la CFE, sin importar si se trata de energías limpias o no.
Los Contratos de Interconexión
Legados (CIL), se definieron en las Bases de Mercado que se despacharían en
prioridad sobre centrales eléctricas de la CFE y las centrales eléctricas
privadas, pero bajo un subsidio para éstas últimas.
Por otra parte, con la actual
ley, el otorgamiento de los Certificados de Energía Limpia (CEL), sólo pueden
otorgárseles a las centrales de generación limpia que se hayan construido
después de 2014, fecha de entrada en vigor de la LIE; sin embargo, con la
reforma propuesta por Ejecutivo Federal, su otorgamiento no dependerá de la
propiedad o fecha de inicio de operaciones comerciales.
Cabe mencionar que dicha práctica
ya se venía realizando por el actual gobierno desde 2019, y expidieron CELs a
plantas con instalaciones de más de 30 años de existencia.
Es importante mencionar que los
CELs son instrumentos de mercado que incentivan la generación de energías
limpias y otorgarlos a las plantas generadoras de energía sin importar su fecha
de inicio de operaciones, podría volver obsoleta su funcionalidad, considerando
que el número de países que los utilizan creció a más de 30 en 2017, de acuerdo
con información proporcionada por la COFECE.
La reforma se aleja del
Acuerdo de París
Los contratos de la CFE con los
Suministradores de Servicios Básicos se celebraban exclusivamente a través de
subastas, pero con la actual reforma, se elimina dicha obligatoriedad, es
decir, se eliminan las subastas.
De acuerdo con lo señalado por el
propio presidente López Obrador en su proyecto de reforma, el esquema de
autoabastecimiento “fue objeto de una desnaturalización” (sic), pues las
empresas a las cuales se les otorgaron permisos de generación no tenían como
objetivo primario la producción de energía eléctrica y sólo eran “socios de
paja” (sic), que obtenían beneficios comerciales, representando un fraude a la
ley.
Por tal razón, otro de los puntos
importantes de esta reforma, es que todos los contratos podrán ser revisados y
en caso de encontrarse que los mismos incurren en un fraude a la ley, podrán
ser revocados.
Otro disgusto, no menos
importante que ha generado esta reforma es que, México se aleja de cumplir con
los compromisos del Acuerdo de París sobre cambio climático y que
por supuesto impactan de manera directa en el objetivo de trascender a una
economía global sustentable y baja en carbono.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario